»38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Mateo 22:38 - 39. RVR60.
¿Qué tendrá que ver el amor a Dios, al prójimo y a nosotros mismos con el tema de la fidelidad a Dios? Mucho, pero es mucho. Cuando amo a Dios por encima de amarme a mi mismo o al prójimo entiendo con claridad sus propósitos, sus planes y el destino final de la humanidad a través de la obra redentora de Cristo. El amor es el único Don que no desaparece cuando estemos en el cielo. El amor es la esencia de la gracia de Dios y Su Justicia. El amor es el valor rector del Reino de nuestro Padre. Sin amor vendríamos a ser como címbalos que reteñimos o como platillos que hace solamente ruido, seríamos como si nada.
El segundo mandamiento de la ley de Cristo es amar al prójimo como nos amamos a cada uno de nosotros. Cuando entendemos que amamos a Dios, entonces, amar al más cercano no tendrá ninguna dificultad; seremos incluso capaces de amar a alguien que nos hace daño o nos ha destruido. En la cruz el mismo Señor pudo decir: “Padre no tengas en cuenta su pecado”, porque puso su vida por aquel que lo estaba dañando en su humanidad. O, “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”. Estas palabras solo pueden salir de labios sinceros en amar al prójimo. Cuando este tipo de amor está verdaderamente establecido en nuestros corazones podremos servirle al hombre como si le estuviésemos sirviendo a Dios mismo. Este es el nuevo reto para ser fiel.
T.A.S.C.D.
Juan 19 - 20
Toma un cuaderno y responde las siguientes preguntas inductivas:
¿Quién es Dios en el pasaje que escogiste?
¿Qué te enseña acerca de Él o de ti?
¿Qué pecado te muestra que debes confesar?
¿Qué actitud te muestra que debes corregir o mantener?
¿Qué mandato o precepto debes obedecer?
¿Qué promesa debes reclamar y por qué?
¿Qué ejemplo debes seguir, o por el contrario, debes evitar?
¿Qué te dijo Dios. Cómo escuchaste Su voz en este pasaje?
¿Cómo responderás a Dios por lo que te habló hoy?
Recuerda leer el capítulo y escoger la porción de la Escritura en donde meditarás
Juan 19 - 20
Toma un cuaderno y responde las siguientes preguntas inductivas:
¿Quién es Dios en el pasaje que escogiste?
¿Qué te enseña acerca de Él o de ti?
¿Qué pecado te muestra que debes confesar?
¿Qué actitud te muestra que debes corregir o mantener?
¿Qué mandato o precepto debes obedecer?
¿Qué promesa debes reclamar y por qué?
¿Qué ejemplo debes seguir, o por el contrario, debes evitar?
¿Qué te dijo Dios. Cómo escuchaste Su voz en este pasaje?
¿Cómo responderás a Dios por lo que te habló hoy?
Recuerda leer el capítulo y escoger la porción de la Escritura en donde meditarás