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sábado, 22 de enero de 2022

IDENTIDAD PARA AFECTAR - ENERO 22






»13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. 14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Mateo 5:13 - 14. RVR60.


Es muy interesante las dos declaraciones de nuestra identidad que el Señor hace de nosotros sus discípulos. Ojo, no son dos comparaciones, son dos sentencias de identidad, es lo que somos para Él y no lo posiblemente podríamos llegar a ser si nos la creemos. Es afirmarnos en lo que somos para Él y con lo que afectaremos al mundo si lo creemos y caminamos en esta verdad. El valor y la importancia de la sal en los tiempos bíblicos y aún hoy día es relevante. La sal da sabor a los alimentos, con ella se preservaba la carne animal para el consumo humano porque no existía una refrigeradora, tenía valor curativo para ciertas enfermedades, se usaba como señal de pacto entre dos personas que querían comprometerse mutuamente, se pagaba con sal el jornal de un día porque servía como moneda para valorar el trabajo, en fin, sus usos son múltiples. Y que decir de la luz, aunque en dichos tiempos no era un sistema de energía como lo tenemos en estos días, sino era a través de lámparas llenas de aceite o velas encendidas, la luz ha simbolizado separación entre lo oscuro y lo claro, entre el día y la noche, entre el pecado oculto y la verdad transformadora del arrepentimiento.

El Señor está afirmando a sus discípulos que somos sal y luz, que lo que tocamos lo transformamos, le damos vida, y damos sentido y marcada diferencia. Sal y Luz es lo que somos si estamos en Cristo. Es nuestra verdadera y única identidad y con ella afectamos la vida de muchos, pero hay que asumirlo, aceptarlo, afirmarlo y repetírnoslo todos los días para que otros vean al Dios que se mueve por medio de sus hijos terrenales. Si alguien te ha dicho que no tienes valor, dile que tú eres sal y luz para transformar al mundo y luego ve a comerte ese mundo en el nombre del Señor. Allá afuera hay gente esperándote para que le hables de Cristo y Su evangelio de salvación.




T.A.S.C.D.

Juan 21



Toma un cuaderno y responde las siguientes preguntas inductivas:

¿Quién es Dios en el pasaje que escogiste?

¿Qué te enseña acerca de Él o de ti?

¿Qué pecado te muestra que debes confesar?

¿Qué actitud te muestra que debes corregir o mantener?

¿Qué mandato o precepto debes obedecer?

¿Qué promesa debes reclamar y por qué?

¿Qué ejemplo debes seguir, o por el contrario, debes evitar?

¿Qué te dijo Dios. Cómo escuchaste Su voz en este pasaje?

¿Cómo responderás a Dios por lo que te habló hoy?

Recuerda leer el capítulo y escoger la porción de la Escritura en donde meditarás