»36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Mateo 22:26 - 37, RVR60.
Caminar la milla extra o segunda milla es propio de los siervos del Señor, pero es imposible hacerlo sin establecer tus verdaderas prioridades de primero y la más importante de ellas es el amor único e irremplazable de nuestro Dios. Nacer de nuevo nos introduce en el Reino de Dios, nos hace ingresar a la familia más extensa de la tierra, como lo es la familia de Dios, nos da identidad como hijos de Dios, tal como lo registra Juan 1:12, “y a todos los que le recibieron les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.
Ayer manifestamos que la fidelidad de un siervo se encuentra en hacer más de lo que le pide Su Señor. En el Sermón del Monte el Señor confronta a los religiosos de su época por imponerle cargas a los hijos de Dios sin que ellos mismos sean ejemplo de hacerlo primero, por eso cuando está hablando de la justicia de los hombres versus la justicia de Dios, el ingrediente que el Señor le agrega es “que vuestra justicia sea mayor que la de los escribas y fariseos”, de allí que les demande caminar la segunda milla cuando se lo pidan. Pero esta segunda milla jamás se caminará si amar a Dios no esté por encima de mi propio amor. Uno de los costos de seguir a Jesús es tener la prioridad de amar a Dios por encima de cualquier otra persona, incluyendo a nuestra propia familia y seguirlo a pesar de cualquier tipo de persecución. Si amamos a Dios cualquier cosa que el Señor nos demande que hagamos la vamos hacer sin titubeo ni temores, aún dar nuestra propia vida por amor de Su nombre ¿Estás listo para amarlo y caminar la milla extra?
T.A.S.C.D.
Juan 17 - 18
Toma un cuaderno y responde las siguientes preguntas inductivas:
¿Quién es Dios en el pasaje que escogiste?
¿Qué te enseña acerca de Él o de ti?
¿Qué pecado te muestra que debes confesar?
¿Qué actitud te muestra que debes corregir o mantener?
¿Qué mandato o precepto debes obedecer?
¿Qué promesa debes reclamar y por qué?
¿Qué ejemplo debes seguir, o por el contrario, debes evitar?
¿Qué te dijo Dios. Cómo escuchaste Su voz en este pasaje?
¿Cómo responderás a Dios por lo que te habló hoy?
Recuerda leer el capítulo y escoger la porción de la Escritura en donde meditarás
Juan 17 - 18
Toma un cuaderno y responde las siguientes preguntas inductivas:
¿Quién es Dios en el pasaje que escogiste?
¿Qué te enseña acerca de Él o de ti?
¿Qué pecado te muestra que debes confesar?
¿Qué actitud te muestra que debes corregir o mantener?
¿Qué mandato o precepto debes obedecer?
¿Qué promesa debes reclamar y por qué?
¿Qué ejemplo debes seguir, o por el contrario, debes evitar?
¿Qué te dijo Dios. Cómo escuchaste Su voz en este pasaje?
¿Cómo responderás a Dios por lo que te habló hoy?
Recuerda leer el capítulo y escoger la porción de la Escritura en donde meditarás