La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1. RV60.
La primera definición que encontramos de “certeza” es la cualidad de que algo es cierto, que es verdadero y que estamos seguros que es así; por lo cual no hay asomo de duda. El D.R.A., define certeza como: “conocimiento seguro y claro que se tiene de algo o de alguien”. Lo primero que debe ocurrir en la vida de un discípulo de Cristo, antes de poner su confianza en Él, es tener la seguridad de conocer muy bien y en profundidad a Aquel en quien depositó su fe. El Salmo 9:10, dice: “En ti confían los que conocen tu nombre, porque tú, Señor, jamás abandonas a los que te buscan.” El nombre de una persona en la Biblia es contundente a la hora de confiar en la misma, porque el nombre simbolizaba la seguridad de que aquel personaje podía ser confiable. Esa es la razón por la que el autor del Salmo y en muchos lugares de la Palabra de Dios encontramos cómo se hace mención al nombre de alguien. Es un claro indicador de convencerse de que esa persona llevará a cabo lo que dice o promete.
¿Conoces a Dios y a Su Hijo? ¿Conoces su propósito para tu vida? ¿Eres salvo verdaderamente? ¿Usas a Dios para tus proyectos o te sometes a los Suyos? Responderte estas preguntas hacen parte de tu fe que tiene certeza de lo que esperas. No intentes agradar a Dios sin que primero creas que Él es quien dice ser y quien la Biblia dice que Es. Jesús no es un objeto fetiche para tener los problemas de la vida solucionados cuando se presenten o alguien que puede adivinar mi futuro, tampoco es tu horóscopo; Él es el Hijo de Dios es Dios mismo, hónralo como lo que es, la Eterna presencia de Dios en tu vida.
T.A.S.C.D.
2 Crónicas 29, Job 16:1 - 17:16
Toma un cuaderno y responde las siguientes preguntas inductivas:
¿Quién es Dios en el pasaje que escogiste?
¿Qué te enseña acerca de Él o de ti?
¿Qué pecado te muestra que debes confesar?
¿Qué actitud te muestra que debes corregir o mantener?
¿Qué mandato o precepto debes obedecer?
¿Qué promesa debes reclamar y por qué?
¿Qué ejemplo debes seguir, o por el contrario, debes evitar?
¿Qué te dijo Dios. Cómo escuchaste Su voz en este pasaje?
¿Cómo responderás a Dios por lo que te habló hoy?
Recuerda leer el capítulo y escoger la porción de la Escritura en donde meditarás
2 Crónicas 29, Job 16:1 - 17:16
Toma un cuaderno y responde las siguientes preguntas inductivas:
¿Quién es Dios en el pasaje que escogiste?
¿Qué te enseña acerca de Él o de ti?
¿Qué pecado te muestra que debes confesar?
¿Qué actitud te muestra que debes corregir o mantener?
¿Qué mandato o precepto debes obedecer?
¿Qué promesa debes reclamar y por qué?
¿Qué ejemplo debes seguir, o por el contrario, debes evitar?
¿Qué te dijo Dios. Cómo escuchaste Su voz en este pasaje?
¿Cómo responderás a Dios por lo que te habló hoy?
Recuerda leer el capítulo y escoger la porción de la Escritura en donde meditarás