Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. Hechos 2:4.
Este suceso, ocurrido algo más de 2000 años ha marcado la historia del cristianismo y la vida cristiana en sí misma. Se le conoce como Pentecostés por asociarse con la fiesta judía que terminaba aquel mismo día donde el Espíritu Santo entró en escena y la promesa del Padre y del Hijo se hacia realidad. Por fin entraba en la escena e historia de la humanidad a la tercera persona de la Deidad, el Espíritu Santo.
Pentecostés era la fiesta de la cosecha para el pueblo judío. En ella el pueblo acudía a Jerusalén para adorar y dar gracias a Dios por lo bueno que había sido con ellos al otorgarle otro año más de cosecha y de buenos frutos. El hecho de que el derramamiento del Espíritu Santo sobre los 120 reunidos en el Aposento Alto haya ocurrido en ese último día de la fiesta y con una evidencia física de otorgarles a ese grupo el privilegio de hablar en idiomas que ellos nunca habían conocido, la iglesia lo relaciona con la Gran Comisión: “Ir y hacer discípulos a todas las naciones”, pero también como el anuncio de una nueva era para la iglesia de Cristo, la era del Espíritu de Dios.
Hoy necesitamos una iglesia con el fuego de Pentecostés, que con la presencia del Espíritu Santo en su vida asuma y se apropie de la promesa de Hechos 1:8, ser testigo de Cristo hasta lo último de la tierra. Puedes decirle a Cristo: Aquí estoy, envíame a mí hasta lo último de la tierra”.
Leer: Éxodo 5 - 6
Para pensar:
Para pensar:
- ¿Quién es Dios/qué hace en mi vida?
- Pecado a confesar o evitar
- Actitud a mantener, cambiar o mejorar
- Mandato a obedecer
- Promesa para reclamar
- Ejemplo digno de imitar o evitar
- ¿QUÉ ME DICE DIOS?
- ¿Qué le respondo?
Éste y todos los mensajes publicados han sido tomados con permiso del cuadernillo devocional TIEMPO A SOLAS CON DIOS escrito por el pastor Marcos Manrique de la iglesia CBI Medellín, para más información clic aquí
Las ilustraciones de nuestros mensajes pertenecen a sus respectivos autores.
