Mientras Pedro aún estaba diciendo estas cosas, el Espíritu Santo descendió sobre todos los que escuchaban el mensaje...Pues los oyeron hablar en otras lenguas y alabar a Dios. Hechos 10:44, 46. NTV.
Escuche, no eran judíos, tampoco parte de aquellos ciento veinte que fueron llenos del Espíritu Santo el día de pentecostés. Eran unos gentiles que trabajaban en la casa de un tal Cornelio, centurión romano, a quien un ángel se le apareció en visión para que buscara a un tal Pedro, el cual tenía palabra de Dios para él y su casa.
El Espíritu Santo es para todo aquel que cree en Jesucristo y tiene hambre y sed de Su presencia. Pero hay un sello que posee quien está lleno del Espíritu: Es bautizado con nuevas lenguas. Pueden ser conocidas o angelicales, como dice el Apóstol Pablo. Tal como sucedió en el Aposento Alto en Pentecostés que el Espíritu descendió en forma de lenguas de fuego y todos comenzaron a alabar a Dios en otros idiomas. Así sucedió en la casa de Cornelio. Los presentes en aquel lugar fueron llenos del Espíritu y adoraban a Dios en otros idiomas. El asombro del Apóstol fue tan grande que inmediatamente los oyó hablar en lengua manifestó que nada impedían que fuesen bautizados en agua, porque lo más difícil había ocurrido mientras él predicaba de Cristo. El Espíritu había sido derramado sobre aquellos siervos. La promesa de Joel seguía cumpliéndose. La iglesia de Cristo necesita tener esa experiencia edificadora y transformadora que cambia historia.
Leer: Números 25 - 26
Para pensar:
Para pensar:
- ¿Quién es Dios/qué hace en mi vida?
- Pecado a confesar o evitar
- Actitud a mantener, cambiar o mejorar
- Mandato a obedecer
- Promesa para reclamar
- Ejemplo digno de imitar o evitar
- ¿QUÉ ME DICE DIOS?
- ¿Qué le respondo?
Éste y todos los mensajes publicados han sido tomados con permiso del cuadernillo devocional TIEMPO A SOLAS CON DIOS escrito por el pastor Marcos Manrique de la iglesia CBI Medellín, para más información clic aquí
Las ilustraciones de nuestros mensajes pertenecen a sus respectivos autores.
