Al oír esto, compungidos de corazón, dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: Hermanos, ¿qué haremos? Hechos 2:37. LBLA.
¿Recuerdan la promesa del Espíritu Santo en Hechos 1:8 que fue dada a los 120 reunidos en la asunción de Cristo? Esta fue dada en aquel lugar donde el Señor sería tomado por los ángeles en una nube y ascendería al cielo para retomar de Su Gloria la cual voluntariamente se había despojado. Fil. 2:5. Su promesa consistía en enviarles a uno como Él, lleno de poder y a través de la cual cada uno de sus seguidores podrían hacer mayores cosas que las que había hecho mientras estuvo en forma corpórea en esta tierra. Juan 14:12.
El día de Pentecostés la promesa tuvo cumplimiento, y aquellos discípulos, sencillos, sin teología ni escuela de sacerdocio, fueron revestidos del poder de lo Alto para emprender el viaje más transformador de la historia de la humanidad: Evangelizar a las naciones del mundo. Con la primera predica de Pedro nacía la iglesia de Cristo. Mateo 16:18. La pregunta que surgió entre aquella multitud después de la predicación que hizo el Apóstol Pedro fue: ¿Qué haremos”. Sí, cuál es el paso a seguir después de escuchar hablar con poder sobre Dios a un hombre iletrado como el que les estaba predicando. Y es que el Espíritu Santo reviste de poder y autoridad a aquellos que nos atrevemos a hablar sobre Cristo y su Reino. Atrévete y te usará.
Leer: Éxodo 11 - 12
Para pensar:
Para pensar:
- ¿Quién es Dios/qué hace en mi vida?
- Pecado a confesar o evitar
- Actitud a mantener, cambiar o mejorar
- Mandato a obedecer
- Promesa para reclamar
- Ejemplo digno de imitar o evitar
- ¿QUÉ ME DICE DIOS?
- ¿Qué le respondo?
Éste y todos los mensajes publicados han sido tomados con permiso del cuadernillo devocional TIEMPO A SOLAS CON DIOS escrito por el pastor Marcos Manrique de la iglesia CBI Medellín, para más información clic aquí
Las ilustraciones de nuestros mensajes pertenecen a sus respectivos autores.
